El estudiante que fui (o retazos de otro mundo)


Por: Roberto Alfonso Lara.estudiante que fui

Los recuerdos de nuestros años de estudiante casi siempre son más fuertes cuando ya no lo somos. Solo nos queda entonces la añoranza, algunas fotos sobre las que volvemos en días nostálgicos, en una noche de desvelos, para repasar quienes fuimos y qué hicimos.

Los recuerdos de nuestros años de estudiante a veces se reducen a la etapa más latente, quizás porque todavía está ahí, tan cerca, que creemos en la posibilidad de atraparla.
Mis recuerdos, los más bonitos, se aferran a la vida universitaria pese a todo. Hasta el cuarto año de la carrera les decía a mis compañeros de Periodismo— en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas— que ahora sí lo dejaba, pero al aproximarse la hora del egreso y descubrirme después en la defensa de tesis, con título en mano y en el instante de una última foto… ¡ah, en ese momento no quería irme!

Algunos amigos siempre me reprocharon que tendría poco para contar cuando deseara compartir con la familia fotogramas de aquella etapa. Y en parte, es cierto. No puedo hablar mucho de fiestas ni farándula, pero las noches de estudio en los pasillos del Rectorado, las manías y caprichos de los profesores, los personajes asumidos en las jornadas de Festival, los continuos ridículos en cada edición de los Juegos Criollos, el “disfrutable” menú del comedor y mis accidentes con la bandeja, las intimidades vividas juntos en la Beca… se  amontonan en la singularidad de mi álbum y dificultan su caza.

Hay noches, melancólicas, que acomodo la cabeza sobre la almohada y repaso en mi laptop las fotos. Las revivo entre risas y suspiros, al reconocer distante ese mundo y saberlos a todos, a mis compañeros de aula, solo cercanos en Facebook. Una triste alegría siento al evocarlos así, en sepia. Entonces me abruma el temor de los años y el hecho, acaso inevitable, de que con el tiempo algunos detalles puedan extinguirse.

 

Anuncios

Fidel y los estudiantes


fi

“(…) ¿Y qué juventud queremos? ¿Queremos, acaso, una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir? ¡No! Queremos una juventud que piense. ¿Una juventud, acaso, que sea revolucionaria por imitarnos a nosotros? ¡No!, sino una juventud que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento (…)”

Fidel, para los estudiantes cubanos, simboliza fuerza, energía, fe en la Revolución y compromiso con la Patria. La necesidad de sentir el palpitar de su palabra, de sus ideas, su mirada profunda, la gestualidad de sus manos y la firmeza de sus pasos se ha acrecentado durante estos días; Fidel dejó en nosotros el aliento para seguir existiendo, para seguir batallando.

“… Creemos en los jóvenes, creemos en los jóvenes, creemos en los jóvenes, —y lo repito— porque creer en los jóvenes significa una actitud, creer en los jóvenes significa un pensamiento (…) Creer en la juventud es (…) mirar todo lo que nuestra juventud puede hacer; es ver en esa juventud los dignos continuadores de la obra revolucionaria; es ver en la juventud a los mejores continuadores o constructores de la obra revolucionaria (…)”

En la universidad se formó como revolucionario, en la misma universidad multiplicada donde generaciones de jóvenes universitarios encuentran hoy un sentido de la vida que se traduce en espíritu rebelde, en ideas profundas de justicia y dignidad humana, en permanente compromiso social.

Sus sabias palabras y reflexiones de cómo comprender los cambios del mundo contemporáneo, marcaron un antes y un después en cada encuentro con los universitarios cubanos.

“… Si los jóvenes fallan, todo fallará. Pero, es mi más profunda convicción que la juventud cubana luchará por impedirlo. Creo en ustedes…”

Mariam y los rostros de la FEU


Dirigir es un verbo polisémico, así como su práctica. Dirigir a estudiantes universitarios siendo parte de esa masa estudiantil es un proceso tan complejo como lo es la vida misma. Mariam Figueredo Rodríguez, con apenas 21 años, decidió enfrentarse a la dinámica de representar a todo estudiante de la UCF, de responder sus preocupaciones y velar por el cumplimiento superior de las críticas. Un año después de ser presidenta durante un curso académico, acaba de ser reelegida en este 2017-2018.
Cuando llevamos un rato conversando le pregunto que si tuviera que aconsejar a futuros dirigentes de la FEU sobre los aspectos positivos y negativos que componen ese cargo, ella —muy espontánea— me responde: «¡wow!»; lo piensa durante unos segundos y luego continúa:
«A ver, las cosas malas es que se requiere de mucho tiempo y dedicación para que las cosas fluyan. Lo otro es que es muy difícil llevar a la par el cargo y la docencia, pues por una parte nosotros exigimos que los dirigentes sean buenos estudiantes, pero a veces tenemos que dejar de asistir a las actividades docentes y ello trae consigo otros esfuerzos; pues luego tengo que restarle horas a mi sueño y en lo que otros descansan yo debo estudiar, buscar el contenido de las clases y hacer un esfuerzo por encima de lo que hacen los demás. Hay veces que también tengo ganas de explotar y desaparecer», se ríe.
¿Por qué? —le pregunto.
«Porque ciertamente, en ocasiones, es mucho trabajo, hay que estar ahí para saberlo. Son muchas cosas: tienes que tratar de expresarte y comportarte lo mejor posible en todo momento, si un muchacho se te acerca, por muy atiborrada que estés, debes atenderlo, sonreír. A veces estás haciendo una tarea que te piden de hoy para mañana, un informe rápido, y también llega alguien y tienes que calmarte y dejar todo lo que estabas haciendo. En otras ocasiones es real que no te da tiempo, tienes que estar corriendo, en esta universidad yo me paso el día corriendo para arriba y para abajo. Pero al final vamos saliendo. Y verdad también que a veces tengo que desconectar, apagar el celular y dormir.
»Pero aquí entonces entran las cosas buenas que es la posibilidad de tener amistades en todo el país, de intercambiar con estudiantes de otras provincias, de conocer, de prepararte para el futuro, prepararte políticamente, de tener conocimientos integrales, de aprender —muchas veces dándote golpes— a lidiar y relacionarte con otras personas, de desenvolverte, de expresarte, de ser líder».
Mariam me confiesa que lo que más la mueve es «el compromiso y la responsabilidad para con la FEU, así como el amor por la organización», ello le ha permitido acomodarse a todas sus labores.
«Yo recuerdo que cuando a me dijeron que era una de las propuestas para posible presidenta de la FEU, lo primero que hice fue hablar con mi decana y la jefa de carrera, les pregunté: ¿qué ustedes creen?, ¿yo podré?, ¿me van a apoyar? Y hasta el día de hoy no he tenido ningún problema, todos me han ayudado, también mis compañeros de clase que siempre me mantienen al tanto y se preocupan por mi docencia cuando yo no estoy. Gracias a ello he salido bien en las pruebas, hasta el momento».
Entre los problemas más frecuentes, algunos ya solucionados, otros no, que plantean los estudiantes de la UCF Mariam me dice:
«Predominan los administrativos que tienen que ver con la alimentación, algunos temas sobre las condiciones en la beca, cuestiones de horario de la cafetería. Esos se pueden resolver internamente y hasta ahora siempre hemos tratado de tramitarlos y darle solución.
»Los que se nos van de las manos: ausencia de implementos deportivos y vestuario para los estudiantes de cultura física y para los atletas de los Jagua; las condiciones de los laboratorios. Yo, por mi parte tengo potestad para hablar con los administrativos, plantearle el problema y exigirle que se resuelva. Tengo fácil acceso a los directivos lo que ha permitido que pueda realizar mi labor como se debe».
Mariam estuvo entre las estudiantes universitarias que salió a dar clases en las secundarias para suplir la ausencia de profesores, es también alumna ayudante de la asignatura Introducción a la gestión de los estudios socioculturales para el desarrollo y le gustaría quedarse en la UCF una vez graduada.
Mariam habla casi sin pausas y se le nota en sus gestos y en su forma agitada de andar que siempre le queda algo más por hacer. Yo no la demoré más, salvo para algunas fotos.

 

Arte y academia científica en alianza por la cultura cubana


Arte y academia científica en alianza por la cultura cubana

 A más de una centuria del acontecimiento que marcó la gestación de la cultura nacional, disímiles son las manifestaciones artísticas que aún reflejan entres sus tendencias el culto por lo autóctono. Así lo mostraron los artistas invitados al espacio de la galería-taller del pintor cienfueguero Osmany Caro, evento que también se sumó a las actividades de la Facultad de Ciencias Sociales por la fecha.

En áreas aledañas a la UCF, un colador de café gigante, esculturas, y un marcado ambiente de cubanía recibieron a estudiantes y profesores de la carrera de Estudios Socioculturales de FCS. No faltó el diálogo y la reflexión sobre los elementos culturales que conforman la nacionalidad nuestra, donde también hubo espacio para resaltar los valores de la ciudad, sus leyendas, tradiciones y símbolos.

A decir de la profesora María de los Ángeles Berovides, “los artistas sureños de la talla de Osmany Caro, apuestan certeramente también por cultivar lo patrio con su arte”. Constituyen estos encuentros también importantes alianzas entre la sociedad, la cultura, y nuestra academia.

Durante el intercambio, pletórico de música, artes plásticas, y saberes, los estudiantes de segundo año de la carrera de Estudios Socioculturales demostraron la valía de la sabiduría popular sureña en el entramado multicultural de la nación.

Celebran en la Universidad de Cienfuegos jornada por el Día de la Cultura Nacional


Disímiles actividades celebran en la Universidad de Cienfuegos por el Día de la Cultura Cubana en estos días. La jornada, iniciada desde el lunes, continúa hoy en el área docente de la UCF con la pancarta ¿Qué opinas de la cultura cubana?, sugerente y popular iniciativa que recopila las impresiones de estudiantes y profesores sobre tan importante concepto.
Con la proyección del filme nacional “Los dioses rotos” inició el programa de este miércoles, que seguirá mañana con el conversatorio “La labor cultural de los Naranjos”, a las 9:00 am en la Sala de Historia, y la exposición fotográfica sobre la cultura cubana “Una Mirada desde Nuestra Raíces” en el Salón de Reuniones de la FCS a las 1:00 pm.
Profesores y estudiantes de las carreras de Derecho, Estudios Socioculturales, y Comunicación Social recuerdan uno de los acontecimientos más relevantes que atesora nuestra nación, la entonación por primera vez del Himno Nacional, La Bayamesa, como se le llamó inicialmente cuando tropas mambisas al mando de Carlos Manuel de Céspedes tomaron la ciudad de Bayamo.
Hasta este viernes se extienden las conmemoraciones en las facultades. En las primeras horas de la mañana, profesores y estudiantes de Estudios Socioculturales, Derecho y Agronomía sembrarán una caoba cubana en áreas forestales de la Universidad. Más adelante acontecerá un intercambio con el artista cienfueguero de la plástica Osmani Caro Yull en su taller en el Reparto Pastorita, y a la 1: 30 pm, los estudiantes de Derecho compartirán un homenaje por el sendero de la historia en la Unión de Juristas.

El 22 de agosto de 1980 en reunión del Consejo de Ministros, se acuerda la redacción de Decreto No. 74, que plantea el reconocimiento oficial de esta efeméride.
Como pautas que rigen la celebración se considera al Himno Nacional de Cuba, nuestra Bayamesa, como el símbolo en que se entrecruzan el sentimiento de amor a la patria y la decisión de combate, la expresión artística de ese acto cultural por excelencia en que el pueblo afirma y conquista su identidad plena, la guerra libertadora.

Destaca además el carácter cultural de nuestra nacionalidad como independentista, antiesclavista, antimperialista y proyectada hacia el progreso social. Así se considera al Himno de Bayamo como esa manifestación artística de profundo e irreversible acto configurador de la conciencia cubana, expresión y símbolo más alto y genuino de nuestra cultura nacional.

Como parte de las actividades por la Jornada de la Cultura Cubana se celebraron en la Facultad de Historia, Artes y Lenguas de la Universidad de Cienfuegos diferentes talleres sobre la enseñanza de las artes. Estos cursos fueron impartidos por los profesores Ms.C. Marleys Verdecia Marín, Ms.C. Yudiana González León y el Licenciado José Luis Muñoz del Sol, respectivamente.

Las temáticas versaron sobre Danzas de Carácter, con estudiantes de 4to año de la especialidad de Instructor de Arte; Teoría y Práctica Instrumental y Musical, para estudiantes de 4to año de la especialidad de Instructor de Arte; y Dirección y Actuación de teatro para niños, con estudiantes de 2do y 4to año de la antes mencionada especialidad.